Todos los niños quieren ser mayores, más altos, más grandes, y no tienen cuatro años sino casi cinco. Pepe quiere lo mismo y para eso hace caso a su mama y come mucho maíz, trigo, cebada…
¡Y ya está creciendo mucho! Lo que no sabe su mama es lo que hace Pepe con sus patas largas, su pico grande y su barriga gorda cuando ella no lo ve. Es un poco travieso. ¿Lo quieres ver tú? ¿Quieres ser pollito por un rato como Pepe?