Ferdinando es feliz en la dehesa. Ha crecido en el campo y saborea cada uno de los olores que ha ido almacenando con los años. Le gusta oler las flores, sentarse a contemplar el paisaje...
Un día llegan a la dehesa unos hombres que buscan toros para la corrida de Madrid. Ferdinando prefiere retirarse: pero, sin darse cuenta, se sienta encima de una avispa que le pica. Furioso, emprende una carrera para aliviar el picor y los hombres creen haber encontrado el ejemplar más fiero para la corrida de Madrid.
Pero...¿qué hará Ferdinando en medio de la plaza si a él no le gusta pelear?